Nuestra historia

Quiénes somosUna iglesia que volvió a empezar

Iglesia Maná Para Las Naciones nació en plena pandemia, perdió su templo dos veces y hoy vuelve a estar de pie en el corazón de Hazleton, Pensilvania. Esta es la historia — sin adornos.

2020 — hoy

De la pandemia a hoy

Somos la Iglesia Maná Para Las Naciones, un ministerio cristiano fundado en Hazleton, Pensilvania, en medio de la pandemia del COVID-19. Empezamos cuando todo estaba cerrado, cuando las familias hispanas de esta ciudad perdían trabajos y no sabían cómo llenar la nevera.

Desde el primer día fuimos dos cosas a la vez: un refugio espiritual y un refugio físico. En los momentos más críticos entregamos alimentos a cientos de familias cada semana, y nunca preguntamos si eran miembros, ni de qué iglesia venían, ni si creían lo mismo que nosotros.

El camino no ha sido fácil. Perdimos nuestro templo en 2022 y otra vez en 2024. Dos veces tuvimos que empacar, cargar las sillas y volver a empezar desde cero. Dos veces pensamos que se acababa. Y dos veces Dios demostró Su fidelidad.

Hoy somos una comunidad de alrededor de cien personas, unidas, estables y firmes en nuestro propósito, en un local propio en 235 East Broad Street. Seguimos creciendo por una razón sencilla: todo lo que entra lo devolvemos a la comunidad. Alimentamos a las ovejas con la Palabra de Dios y con alimento de verdad, en abundancia.

2020Año de fundación
100+Personas en la congregación
250Familias servidas con alimentos
2Veces que empezamos de cero
Congregación de Iglesia Maná Para Las Naciones reunida en el templo de Hazleton, PA

En qué creemos

Casa de Dios y Puerta del Cielo

Nuestro nombre y nuestro versículo fundacional vienen del mismo lugar: «¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que Casa de Dios, y Puerta del Cielo» (Génesis 28:17).

Somos una iglesia cristiana evangélica hispana. Creemos en la Biblia como Palabra de Dios, en la salvación por gracia mediante la fe en Jesucristo, en el poder del Espíritu Santo, en el bautismo en agua por inmersión y en una fe que se demuestra sirviendo al que tiene hambre.

Y creemos algo más, muy práctico: una iglesia que no sirve a su ciudad no está siendo iglesia. Por eso cada semana repartimos alimentos, recogemos en nuestra van a quien no tiene cómo llegar y abrimos las puertas a cualquiera que quiera entrar.

Lo que nos mueve

Nuestros valores

01

Puertas abiertas

Aquí no se pide currículum espiritual. Ven como eres, con lo que traigas.

02

Palabra sin diluir

Enseñanza bíblica sana, clara y aplicable a la vida real de una familia hispana en Pensilvania.

03

Manos que sirven

Alimentos, transporte, ropa y acompañamiento. La fe que no se toca, no se ve.

04

Familia de verdad

Cien personas que se conocen por nombre y se sostienen entre sí.

El corazón de nuestro servicio

Nuestro equipo

Detrás de cada puerta abierta y de cada obra social hay servidores que entregan su tiempo y sus dones semana tras semana.

Esperanza Luzón6 años de servicio · Respaldo ministerial
Claudio Holguín10 años en el evangelio · 2 en Maná
Claritza Jiménez2 años de servicio
Luis Sánchez2 años de servicio
Leonela2 años de servicio
Martha Santana1 año de servicio
Loyda Mayi1 año de servicio
María Rodríguez1 año de servicio
Rocky Rodríguez1 año de servicio
Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
1 Pedro 4:10
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